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Sólo los árboles creen que todo crece hacia arriba y hacia abajo, por eso son sabios

Sólo los árboles creen que todo crece hacia arriba y hacia abajo, por eso son sabios

"Creo en Pablo Picasso, todopoderoso, creador del cielo de la tierra.

Creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y de los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita en el corazón de los hombres.

Creo en el amor y en el arte como vías hacia el disfrute de la vida perdurable.

Creo en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales.

Creo en el amolador que vive de fabricar estrellas de oro con su rueda maravillosa.

Creo en la cualidad aérea del ser humano, configurada en el recuerdo de Isadora Duncan abatiéndose como una purísima paloma herida, bajo el cielo del Mediterráneo.

Creo en las monedas de chocolate que atesoro secretamente bajo la almohada de mi niñez.

Creo en la fábula de Orfeo.

Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia vi, al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice del infierno de mi alma.

Creo en Rainer María Rilke, héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa para una mujer.

Creo en las flores que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia.

Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar.

Creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora, su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles, y junto a sus sienes un resplandor de estrellas.

Creo en el perro de Ulises, en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiraron del coche de la Cenicienta, en Beralfiro, el caballo de Rolando, y en las abejas que labraron su colmena dentro del corazón de Martín Tinajero.

Creo en la amistad como el invento más bello del hombre.

Creo en los poderes creadores del pueblo.

Creo en la poesía y, en fin, creo en mí mismo puesto que sé que hay alguien que me ama".


Aquiles Nazoa (Venezuela 1920-1976)
Publicado por Eduardo en la lista Escritura Creativa el 21 de enero del 2004.Tomado de La mirada oblicua, Berna Wang

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La ilustración es mía, para C.U.P.; bueno y  la frase del título del post también.


9 comentarios

R.M -

Cuando estamos desolados es bueno recurrir a la poesia, definitivamente es el mejor camino para la paz del corazón.
De Aquilez me gusta todo lo que escribió... me ha hecho reir en los momentos más dificiles. Un beso

Nerea -

Creo en la humanidad de los personajes de Shakeaspeare. O quizás no hay que creen en las historias narradas, al fin y al cabo, son sólo inventos de una mente escritora...

Un beso!

Chema -

Isabel, ¡que razón tienes! Las hayas son como algunas personas, que esconden auténticos tesoros bajo su apariencia. Un abrazo

igonzalezi -

Yo creo sobre todo en los ratoncitos. Apoyo incondicional a Cenicienta por encima de las circunstancias y, sobre todo, humor, mucho humor. También me gustan los árboles, especialmente las hayas, que dejan al aire parte de sus raíces mientras esconden a los gnomos.

Chema -

M.M., yo creo que tú eres más que suficiente. Un abrazo.

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Yeyo de la coctelera, creo en tu genialidad. Recibido el mensaje. Un abrazo.

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Isamar, yo también creo en Federico, muerto asesinado y sepultado bajo un árbol. Y creo en tí porque buscas razones en los poetas. Un beso.

Isamar -

"¡Sé arból!
(Dijo una voz en la distancia)."
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Federico García Lorca dijo esta frase en "Manantial". Pienso que tiene razón, él y tú, Chema.

yeyo -

Te acabo de enviar un correo con información de una exposición. Es que me acabo de dar cuenta, que no sé si me identifiqué como el Yeyo de La Coctelera.
Un saludo.

yeyo -

Creo en la magia de la música...
Aunque he perdido tantas ilusiones...
Precioso el texto y la ilustración. Un saludo.

M.M -

Pues mira por donde, me pillas en un momento en el que creo en pocas cosas. Tan pocas que sólo creo en una. Sólo en mí misma (reduciendo al máximo y apurando mucho)